El hambriento
Era un hombre común. Siempre realizaba lo mismo: se levanta, se baña, desayuna y va a trabajar. Luego vuelve a su casa, cena y se va a dormir. Esto ocurría todos los días.
El trabajaba en una fábrica de desechos tóxicos. Un día hubo un derrame de los desechos tóxicos y los inhaló. Al principio se desmayo aunque no tenia idea de lo que iba a ocurrir. Al otro día se despertó en el hospital. Los doctores estaban muy sorprendidos ya que tenía un apetito enorme y nunca se llenaba. Un rato más tarde los médicos fueron a ver como estaba y le mordió el brazo a uno de los doctores. Dijeron que podía ser por los medicamentos que le dieron. Lo dejaron 3 días en observación y al ver que respondió a los medicamentos lo dejaron ir.
Se quedo descansando 4 días en su casa y luego volvió al trabajo. Allí se empezó a marear. Un compañero se acerco para ver como estaba. Le agarro una sensación muy rara de la que no se pudo aguantar y lo mordió y le saco un brazo. Al ver lo q estaba haciendo se asusto y salio corriendo.
Fue con los médicos para contarlos lo que sentía. Los médicos al no poder ver lo que tenia llamaron a un grupo de especialistas para que lo analicen. Pasaron varias semanas y descubrieron lo que tenia y que era incurable pero la menos pudieron realizar un aparato que le bajaba un poco el apetito aunque si estaba cerca de una persona le daba apetito de comerla. Entonces pensaron un lugar donde podía estar y ser útil y se les ocurrió que trabaje para los militares en forma secreta. Al no tener otra opción, la acepto y comenzó su nueva vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La idea del cuento está muy bien. Los guinistas de Los Simpson saben lo que hacen. Sus modificaciones son buenas; no le hacen perder "gracia".
ResponderEliminarEl desenlace pareciera abrir a otra historia, porque no queda claro de qué modo va a trabajar para los militares en forma secreta. ¿Què aportaría? ¿Devoraría a los enemigos?
Más allá de que la idea original no sea de ustedes, valoro el vínculo entre esta historia y Dr. Jeckyll.
Habría que ajustar algunas cuestiones de escritura: tiles, pountuación, entre ellas.